Llegue
desesperado, ni siquiera eran las siete todavía pero esperaba que ella
estuviera, toque un par de veces pero nadie habría, por un momento pensé que no
estaba “demonios” pensé. Me sentía demasiado impaciente, no sabia exactamente
que era la que sentía o quería, solo sabia que quería estar con ella…
Moví la
cerradura y la puerta abrió, voltee a ver a todos lados como si fuera un
ladrón, no esperaba que la puerta estuviera abierta, eso quería decir que había
estado tocado en vano. Pensé tantas cosas al ver la puerta así, había tantas
razones por las cuales todo podía estar así.
Uno,
simplemente pudo haber olvidado cerrar. Dos, alguien pudo haber entrado a la
casa y robado todo. Tres, la había dejado abierta para mi.
Respire
hondo y pase, esperando que la respuesta a mi duda fuera la ultima opción que
me había hecho. Cerré la puerta y revise alrededor, no había nada, ni señas de
vida alguna. Entre a la habitación en la cual horas antes había estado con Mary
y tampoco estaba ahí, me faltaba solo una habitación por revisar, no sabia que
había ahí pero abrí la puerta un poco mas desesperado.
Sentí su
mirada burlona sobre mi inmediatamente, sentí un gran alivio al verla ahí,
ahora sabia que no había pasado nada malo. Estaba acomodada sobre un sillón en
una pose que se veía bastante incomoda, al menos desde donde yo estaba. Tenia
un cigarro en su boca y otro en el cenicero todavía prendido, estaba casi
desnuda, tenia una camisa completamente abierta dejándome ver sus pechos, un
calzón de algodón y unos calcetines
largos.
-Llegaste
temprano-exclamo. Yo asentí sin dejar de verla, me intimidaba de cierta forma
esa extraña esa personalidad que tenia, parecía nada importarle en el mundo.
-Me
desocupe antes-dije serio.
-Perfecto-exclamo.
Dejo el cigarro en el cenicero y se acerco a mi caminando sin mucha
importancia.
-Mary, creo
que deberías de cambiarte-susurre. Ella rió en voz baja y rodeo mi cuello con
sus brazos.
-Te molesta
que este así?-pregunto.
-No, no es
eso, pero puedes enfermarte…
-A mediados
de septiembre?-cuestiono-Acepta, te pongo nervioso-susurro en mi oído.
Sentí ese
calor recorrer mi cuerpo y mis rodillas intentaron falsear pero me mantuve al
margen frente a ella, sonreí sarcástico y puse mis manos en su cintura.
-Necesitas
de todo esto para poder inspirarte o por que tantos juegos?-nos mirábamos a los
ojos directamente, casi sin parpadear y ella alzo una ceja
-Inspirarme?
-Para tus
pinturas, supongo que también pintas o dibujas…
-Que te
hace pensar eso Jared?
-Tal vez,
el hecho de lo que estas estudiando.
-Solo es
por el momento, sinceramente-dijo acercándose aun mas a mi rostro-Seré
astronauta…
-Ahora todo
tiene sentido-exclame, ella me miro confundida y continué-El porque te gusta
viajarte tanto
-Idiota-exclamo.
Bajo sus brazos de mis hombros y se dio media vuelta.
Sin pensar
la tome de su brazo y la jale, creo que algo brusco, por la forma en que se tropezó
al voltear, pegue mis labios a los de ella sin decir nada apretando su nuca y
con la otra rodeando su cintura.
La bese
desesperadamente, de esa forma en la que tanto deseaba hacerlo, frenéticamente dejándome
llevar por el impulso de tenerla en esa momento, saboreaba su sabor y sentía su
suave piel, subiendo mi mano por su abdomen hasta tocar uno de sus pechos. Sentí
sus manos por el botón de mi pantalón y lo desabrocho de un movimiento, la tome
de su trasero subiéndola hasta acomodarla en la mesita que estaba llena de la
mierda que se introducía a su cuerpo y ella rodeo mi cadera con sus piernas…

No hay comentarios:
Publicar un comentario