-bueno-exclamo-yo
ya te acompañe a donde tu querías ir, ahora es tu turno de acompañarme al lugar
que yo quiera ir-paso su mano por mi hombro y rozaba mi cuello con sus dedos
-lo siento,
pero no viniste conmigo, llegaste después ¿has olvidado que me dejaste solo en
la escuela?
-me estas
reclamando?-pregunto
-No, solo
te estoy recordando-ella me miro retadoramente a los ojos sin quitar esa mirada
fija de la mía.
-entonces,
no iras?
-convénceme-respondí.
Ella no
dijo nada por un momento, nos seguíamos viendo de la misma forma, estabamos
afuera del lugar y hacia mucho aire, vi como arqueaba una ceja y se acerco a mi
anulando la distancia que nos dividía.
-esta
bien-susurro y pego sus labios a los míos. Yo permanecía casi inmóvil, no quería
ceder realmente, se separo unos centímetros sin dejar de verme-no te gusto?-pregunto
seria.
-podía haber
estado mejor-respondí sin importancia. Sin decir una palabra mas enredo sus
dedos en mi cabello apretándome fuertemente, jalando mi cabello y volvió a
juntar nuestros labios, ella mantenía sus ojos abiertos y yo también, sin poder
aguantar mas entre abrí mis labios y ella al instante introdujo su lengua. No pude
resistir mas y la respondí a ese beso.
No separaba
sus labios de los míos y nos mirábamos fijamente como retándonos el uno al otro
esperando que uno parara pero parecía que eso no sucedería. De un momento a
otro sentí su mano recorriendo mi abdomen hasta mi entrepierna y algo exaltado
me separe de ella.
-que poco
aguantas-dijo riendo burlescamente.
-no conoces
la palabra pudor, cierto?-pregunte sarcásticamente.
-tal vez la
conozco-dijo encogiéndose de hombros-pero no me cayo muy bien-puse los ojos en
blanco y se volvió a acercar a mi-te convencí?-pregunto
-iré-bufe
rendido-pero no por que me hayas besado, solo tengo curiosidad de saber que
sitios son los que te gustan
-no creo
que sean de tu estilo
-entonces, porque
quieres que te acompañe?-pregunte
-no lo se,
tal vez porque eres bueno besando…
-no sabias
eso antes de invitarme-la interrumpí
-lo intuí,
por eso lo hice-esbozo una sonrisa burlesca y puso su mano en mi ciper.
-que tipo
de persona tan mas extraña eres-pensé en voz alta
-bueno,
solo digamos que soy el tipo de chica a la que le gusta jugar mucho, con
cualquier cosa, me gusta probar de todo-puso sus labios en mi cuello y susurro
en mi oído-a ti no te gusta jugar Jared?-en ese momento una ráfaga de aire nos cubrió
y todo su pelo cubría su rostro.
Sentí cierta
tensión concentrarse en mi pelvis sin llegar a excitarme, su voz era sensual de
esa manera no podía evitarlo y ella era demasiado extraña, estaba loca y era
diferente, me ponía nervioso…

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